La piedra angular de la actividad aseguradora en Argentina, este cuerpo legal define las reglas de juego esenciales entre asegurador y asegurado, constituyendo el corazón de cada póliza que comercializamos y un conocimiento ineludible para todo productor y organizador de seguros.
La Ley 17.418, sancionada en 1967, es la columna vertebral de todo el sistema asegurador en Argentina. Es la normativa de fondo que regula el contrato de seguro en todas sus facetas. Desde la definición de las partes involucradas (asegurador, asegurado, tomador, beneficiario) hasta los derechos y obligaciones de cada uno, pasando por la prescripción de las acciones, la carga de la prueba en los siniestros y las condiciones generales de las pólizas.
Para nosotros, como Productores de Seguros, tener un conocimiento sólido de esta ley no es una opción, es una obligación. Entender sus artículos nos permite interpretar correctamente las pólizas, asesorar a nuestros clientes sobre sus derechos y deberes, y manejar adecuadamente situaciones complejas, como la reticencia, la agravación del riesgo o la liquidación de siniestros. Es la base sobre la cual construimos cada operación.
La ley establece principios fundamentales como el de la buena fe contractual, la importancia de la declaración del riesgo por parte del asegurado (y las consecuencias de la inexactitud u omisión), y los plazos para la denuncia de siniestros y el pago de las indemnizaciones. Cada uno de estos puntos impacta directamente en la experiencia de nuestros clientes y en nuestra responsabilidad profesional.
Dominar la Ley 17.418 nos da la seguridad de estar operando dentro del marco legal, evitando problemas futuros y fortaleciendo nuestra credibilidad frente a los asegurados y las compañías. Es, en esencia, nuestra biblia profesional.
