Esta normativa establece el marco para la constitución, operación y supervisión de las compañías de seguros, asegurando la solvencia y transparencia del mercado, y garantizando la protección de los asegurados frente a cualquier eventualidad financiera de las aseguradoras.
La Ley 20.091, promulgada en 1973, es complementaria a la Ley de Seguros y se centra en la regulación de las entidades aseguradoras y reaseguradoras. Su objetivo principal es asegurar la estabilidad, solvencia y transparencia del mercado asegurador, protegiendo así los intereses de los asegurados. Establece los requisitos para la autorización de las compañías, sus obligaciones de capitalización, reservas técnicas, planes de cuentas y las reglas para su supervisión.
Para nosotros, esta ley es importante porque nos da la certeza de que las compañías con las que operamos cumplen con los estándares necesarios para respaldar las pólizas que ofrecemos. Nos permite entender por qué las aseguradoras piden cierta información o tienen determinadas estructuras, y nos da confianza en la solidez del sistema.
La ley también define el rol de la Autoridad de Aplicación, que es la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), como el organismo encargado de fiscalizar y controlar a las entidades. Comprender este esquema de control nos ayuda a explicar a nuestros clientes la seriedad y el respaldo que tiene el mercado asegurador argentino.
En resumen, la Ley 20.091 es la garantía de que el sector asegurador es robusto y está debidamente fiscalizado, lo que se traduce en mayor confianza para los asegurados y para nosotros, como intermediarios.
